Derechos Territoriales

Entrevista a Patricia Gualinga sobre el Kawsak Sacha

Patricia Gualinga, representante del pueblo kichwa de Sarayaku, en Ecuador, habló con Radio Encuentros sobre el camino que ha emprendido su pueblo para lograr el reconocimiento de los bosques y territorios como seres vivos sujetos de derechos. Esta propuesta, llamada Kawsak Sacha o Selva Viviente, se basa en los conocimientos ancestrales de los Yachas (sabios) para la preservación de la vida.

Esta propuesta fue expuesta y presentada en 2018 al Gobierno de Ecuador, pero aún no ha sido implementada por el Estado ya que, según cuenta Patricia, los funcionarios aún no tienen la capacidad de comprensión de la propuesta puesto que se han encasillado en la idea de las “reservas”.

Patricia también nos habla sobre la Frontera de Vida, una iniciativa del pueblo Sarayaku que le sirvió para delimitar su territorio integral y hacer frente a las amenazas de los proyectos extractivos.

“Hay la resolución de que en nuestro territorio no van a entrar empresas petroleras, no van a entrar empresas minera, y por lo tanto tenemos que apostar a una construcción propia. ¿Qué vamos a hacer si el gobierno no lo respeta? Vamos a hacer que respete bajo nuestros propios principios de autonomía.”

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Estado de los Acuerdos de Paz en Colombia

En este programa de Radio Encuentros se presentan testimonios y el contexto actual de los Acuerdos de Paz en Colombia. Luego de 60 años de conflicto armado, se firmó el 24 de noviembre de 2016 el Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera. ¿Qué repercusión ha tenido este acuerdo en los pueblos indígenas de Colombia? ¿Cuál es el estado actual de dicho acuerdo?

Radio Encuentros conversó con tres mujeres colombianas que acompañan, desde diversos frentes, algunos procesos sociales en Colombia. Ellas son:

[01:55]  Camila Thomas, antropóloga colombiana, quien trabaja junto a Naciones Unidas (ONU) en el seguimiento, verificación e implementación de uno de los puntos del Acuerdo de Paz: la sustitución de los cultivos ilícitos.

[06:55] Leonoricel Villamil, concejala desde el Corregimiento de Gaitania, Municipio de Planadas, Departamento Tolima en el centro-oeste del país. Región de origen de las FARC.

[14:05] Lina Arias, del Pueblo Kankuamo, de Sierra Nevada de Santa Marta, Departamento Cesar,  ubicado al norte de Colombia.

Sobre los Acuerdos de Paz:

Los Acuerdos cuentan con 6 puntos centrales: Política de Desarrollo Agrario Integral; Participación Política; Fin del Conflicto; Solución al Problema de las Drogas Ilícitas; Víctimas; e Implementación, Verificación y Refrendación.

El punto sobre “Política de Desarrollo Agrário Integral” es fundamental ya que aborda la estructura agraria colombiana, que afecta directamente a 12 millones de colombianas y colombianos que viven en las zonas rurales del país. Los Acuerdos orientan el cierre de la frontera agrícola para generar las sostenibilidad ambiental y social a largo plazo en el país; así como la creación de la Jurisdicción Agraria con la finalidad de generar la capacidad en los territorios para resolver conflictos de tenencia y uso de las tierras. Uno de los objetivos fundamentales es alcanzar la reducción de la pobreza rural en 50% y la erradicación de la pobreza rural extrema en los próximos 10 años.

Sin embargo, tal y como lo mencionan nuestras entrevistadas, el despojo de tierras es una constante, y la situación de vulnerabilidad de los pueblos en el contexto de crisis de los acuerdos es aprovechada por cúpulas de corrupción para apropiarse de los territorios. A su vez, la falta de atención del gobierno a las necesidades de la población rural que dio un voto de confianza a los acuerdos y apostó por un cambio ha ocasionado descontento e incertidumbre.

Otro peligro del debilitamiento o el incumplimiento de los acuerdos es la reorganización de las estructuras criminales que buscan tener control sobre los territorios, así como los asesinatos a líderes sociales, defensores territoriales y de derechos humanos.

Es en estos contextos en que se da la Minga Social por la Defensa de la Vida, el Territorio, la Democracia, la Justicia y la Paz en la actualidad (más información en: https://www.cric-colombia.org/)

El Ejercicio de la Autonomía del Pueblo Rapa Nui

El pueblo Rapa Nui lucha desde hace más de 20 años por su autonomía.
Radio Encuentros entrevistó a Ernesto Tepano, Lolita Tuki, Tamaru Huke y Benjamín Ilabaca, representantes y voceros de Rapa Nui sobre su historia, los retos que enfrenta el pueblo y las estrategias que aplican para lograr ejercer su autonomía plenamente frente a las políticas del Estado Chileno.

 

 
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Los Motores de la Deforestación en Madre de Dios, Perú

Radio Encuentros conversó con el antropólogo Thomas Moore sobre la deforestación que está afectando los territorios indígenas de la región amazónica Madre De Dios en Perú.

Moore habla sobre el principal motor de deforestación en esta zona, la minería aurífera, así como de los proyectos del Estado peruano y el Gobierno Regional que lejos de frenar esta actividad, contribuyen a promoverla. Frente a ello, Moore también nos cuenta sobre las iniciativas desde los pueblos indígenas que se están desarrollando para frenar la deforestación, como son las reservas comunales.

Salud con todos: El brindis del Estado Peruano con las petroleras y el despojo de derechos básicos a los pueblos indígenas de la Amazonía

Por Kathia Carrillo / PUINAMUDT

 

Las poblaciones kichwa, quechua, achuar y kukama, así como de otras nacionalidades indígenas cuyos territorios se encuentran en las cuencas loretanas del Tigre, Pastaza, Corrientes y Marañón, llevan casi medio siglo siendo afectadas por la actividad petrolera de los lotes 1AB (hoy lote 192) y 8. Además de los daños ambientales y afectaciones a los sistemas sociales y económicos de las poblaciones, las poblaciones también sufren de afectaciones a la salud producto de la exposición y contacto con hidrocarburos, metales pesados y otras sustancias tóxicas.

“Antes nosotros bañábamos en quebrada. No teníamos nada, ni caracha, solo cuando nos cuando cortábamos teníamos herida. Pero ahora, en quebrada me ido bañar, todito mi cuerpo me está comezón”, cuenta Ermilda Tapuy, Madre Indígena (lideresa) del pueblo Kichwa del río Tigre organizado en la federación OPIKAFPE. “Desde más niña, desde ahí era contaminación; petróleo era así doble”, cuenta la Madre, expandiendo sus brazos como quien hace énfasis del gran tamaño de lo que está hablando. “Tenía que agarrar un palo [hace un gesto removiendo] para sacar nuestro agua. Sin saber nosotros tomábamos esa agua”, culmina.

Entre los años 1974 y 2009, las empresas petroleras Occidental Petroleum y Pluspetrol vertieron alrededor de 7 mil 94 millones de barriles de agua de producción directamente a los ríos Pastaza, Corrientes, Tigre y Marañón[1], generando la alteración de los ecosistemas tanto fluviales como terrenos ya que esta agua es casi tres veces más salada que la marina, y contiene altas concentraciones de metales pesados como plomo, cadmio, cromo y bario, así como hidrocarburos.

“Los animales que consumimos son contaminados”, cuenta la Madre Indígena Achuar Juanita Huamán, secretaria de FECONACOR. “Eso nos afecta a nuestra salud, paramos enfermos. Antes no vivamos así, había vida sana y que ahora es otra realidad; por eso pedimos que nos atienda en temas de salud, pero no nos atienden con remedios ni pastillas, no hay nada”, señala.

A raíz de la lucha en conjunto emprendida por las federaciones FEDIQUEP (pueblo quechua del Pastaza), FECONACOR (pueblo Achuar del Corrientes), ACODECOSPAT (pueblo kukama del Marañón) y OPIKAFPE (pueblo kichwa del Tigre), el Estado Peruano se comprometió a atender de manera coordinada con los pueblos las demandas sobre sus derechos básicos.

“Nosotros planteamos la problemática al GORE Loreto cuando Iván Vásquez era gobernador [2006-2014], no le interesó. Entonces llevamos el caso al Congreso de la República, pero tampoco les interesó. Decidimos movilizarnos constantemente, y fue entonces que el Estado se sienta con nosotros a abordar nuestros problemas”, cuenta el Apu Aurelio Chino, presidente de la Federación Indígena Quechua del Pastaza (FEDIQUEP). “Siempre informamos a OSINERGMIN que nuestras aguas estaban contaminabas y ellos cuestionaban, nos decían ¿Cómo saben que están contaminadas? Por eso nosotros formamos nuestros monitores ambientales. Desde que los monitores comenzaron a sacar con cámara y GPS cuántos derrames, cuántos puntos; con esas pruebas el Estado nos escuchó”, señala el apu.

 

 

Luego de reiteradas emergencias ambientales[2], declaradas para los territorios indígenas afectados por la actividad petrolera en los lotes 8 y 1AB (hoy lote 192) entre 2013 y 2014, la lucha de las federaciones indígenas logró, en 2015, entre otras cosas, que el Estado se comprometa a realizar un Estudio Toxicológico y Epidemiológico que permitiera determinar los niveles de metales pesados en la población, así como identificar los factores de riesgo de dicha exposición[3]. Este compromiso fue firmado en el acta de Lima del 10 de Marzo.

El estudio fue realizado por el Centro Nacional de Salud Ocupacional y Protección del Ambiente para la Salud (CENSOPAS) del Instituto Nacional de Salud (INS), perteneciente al Ministerio de Salud, con la participación de las federaciones indígenas, quienes incorporaron a la Doctora en Epidemiología Cristina O’Callaghan, investigadora del Instituto de Salud Global de Barcelona, como co-investigadora del Estudio. El Estudio consistió en un análisis muestral en el que, a partir de una estratificación[4] y selección aleatoria, participaron 1168 personas de 39 comunidades, y su objetivo fue establecer la presencia de hidrocarburos y concentraciones de metales pesados como plomo, bario, arsénico cadmio y mercurio en la sangre y orina de las personas. También se tomaron muestras ambientales de aire, suelos domésticos y chacras (tierra agrícola), agua de consumo; así como peces y alimentos en los hogares. Ello, para identificar los riesgos de exposición a los contaminantes y las principales vías de acceso involucradas en el ingreso de los éstos al organismo.

“Sabemos que hay afectaciones a la salud. El objetivo no es sólo saber la gravedad de la situación, sino si es producto del agua que tomamos o si es del pescado que comemos; y de ser así cuál es la alternativa”, declara el Apu Alfonso López, presidente de la federación kukama ACODECOSPAT que reúne a comunidades del Marañón y Chambira. “Queremos saber las fuentes de contaminación para luego que el Estado determine cuál va a ser su rol para resarcir la salud de nuestros hermanos, qué hacemos juntos el Estado y nosotros para que nuestros hermanos puedan recuperar su salud o, si la situación es irreversible, que nos digan qué va a pasar con ellos, si recibirán atención especial”, acotó.

Los resultados de este estudio fueron presentados en las comunidades y a los representantes de las federaciones a lo largo del 2018, y dieron cuenta de que, en efecto, porcentajes elevados de la población tienen niveles de metales pesados por encima de los valores de referencia, es decir, superaron los niveles recomendados para la salud.

 

 

Uno de los resultados más graves es el que da cuenta de los niveles de Plomo en niños y adultos. Según los resultados del CENSOPAS, el 22% de niños menores de 12 años tiene niveles de plomo por encima de los valores referenciales, y por lo menos el 10% de toda la población (adultos, niños y ancianos) tiene el mismo resultado. Lo más alarmante es que, al utilizar como referencia estándares internacionales para la salud, encontramos que NO es el 10%, sino que por lo menos el 57% está afectado con niveles superiores de plomo en la sangre.

Para la comunidad internacional, los niveles de plomo en la sangre recomendados para la salud deben estar por debajo de 5 microgramos decilitro (µg/dl) de sangre; mientras que para el Perú, el MINSA determina que el nivel recomendado debe ser inferior a 10µg/dl; es decir, fija un estándar el doble de alto. ¿Somos los peruanos y peruanas entonces el ‘doble de resistentes’ al plomo que el resto del mundo?

Otros porcentajes preocupantes son los de los niños afectados por mercurio y arsénico. Casi el 46% de niños menores de 12 años tiene niveles de arsénico por encima de los valores referenciales, y el 25%, de mercurio. Las cifras son considerables para personas adultas también, ya que el 22% presenta niveles de arsénico por encima de lo recomendado, y el 27,5% de mercurio.

 

Comunera de Nueva Esperanza durante asamblea del pueblo Quechua (FEDIQUEP)

 

Asimismo, se evidencian casos de personas cuyos resultados exceden en 12 veces el valor referencial de arsénico, casi en 7 veces el valor referencial de mercurio y bario, en 5 veces el valor referencial de cadmio, y el doble del valor referencial de plomo en sangre.

“Tantas niñas con un futuro por delante, pero las están matando. ¿Qué aguas están tomando, de qué se están alimentando si todo está envenenado?”, declara Norma Villacorta Torres, comunera de Lisboa y lideresa kukama de ACODECOSPAT. “No es justo que el país haga tantas cosas, tantos negocios con empresas extranjeras de fuera, y prácticamente están vendiendo nuestras vidas”, señala.

En efecto, la importancia de este estudio radica en las soluciones que se pueden plantear de cara al futuro para garantizar la vida digna de las poblaciones indígenas. Según el protocolo aprobado por el Instituto Nacional de Salud (p. 8-9), “la trascendencia de este estudio es contribuir a la creación de políticas de salud para poblaciones aledañas a posibles fuentes de exposición a contaminantes ambientales, asimismo será de interés para los profesionales de la salud, sectores del Estado así como a las empresas que realizan actividades extractivas en relación a las consideraciones que se deben aplicar en sus procesos productivos.” La pregunta es, ¿es el Estado capaz de cumplir su propio protocolo?

En un reciente informe de la Defensoría del Pueblo titulado “Salud de los Pueblos Indígenas Amazónicos y Explotación Petrolera en los lotes 192 y 8: ¿Se cumplen los acuerdos en el Perú?”, este organismo denuncia que hasta ahora “no se ha elaborado un plan de atención de salud específico para el diagnóstico y tratamiento de personas afectadas por contaminación con metales pesados y otras sustancias químicas” en los territorios que son afectados por los mencionados lotes petroleros.

Reunión entre representantes de las federaciones indígenas de las cuatro cuencas y la Ministra de Salud de Perú

Ante esta realidad alarmante, las federaciones indígenas continúan exigiendo que se desarrolle un plan de atención integral a la población expuesta a metales pesados en la Amazonía norte,  que este cuente no sólo con la participación de la población (incluyendo a sus representantes y asesores técnicos), sino que también sea realizado junto con un comité de expertos con experiencia nacional e internacional en toxicología, para que así se garantice que el diseño, evaluación y ejecución de dicho plan responda seriamente a la realidad y gravedad de la situación de salud de los pueblos indígenas, más aún en un contexto particular (en términos sociales e histórico-geográficos) como el de la Amazonía.

“Yo le digo a los Ministros, al momento en que ellos hacen una promesa, levantan la mano y juran por Dios servir al pueblo, ¿por qué cuando se sientan en su sillón en su oficina se olvidan de nosotros? De nosotros son esas cosas que ellos se hacen riqueza, mientras nosotros morimos. Ellos están para servirnos, y no al revés”, reclama Norma Villacorta.

Hasta el momento, las federaciones han logrado que el Ministerio de Salud incluya a la población de las cuatro cuencas de Loreto dentro del documento técnico “Lineamientos para la Política Sectorial para la Atención Integral para las Personas Expuestas a Metales Pesados, Metaloides y otras Sustancias Químicas”; sin embargo, no se encuentra dentro del cuadro prioritario de atención a nivel nacional, donde se han priorizado a las poblaciones afectadas por la actividad minera. Las federaciones también exigen que el CENSOPAS presente el informe final del Estudio Toxicológico, que prometió tener listo para marzo y luego para agosto de 2018, pero que hasta ahora, a puertas de finalizar el año, no ha cumplido.

 

 

 

Niño achuar del Corrientes en comunidad José Olaya

La importancia del Estudio en las Cuatro Cuencas también reside, como señala su protocolo (p.9), en que “Los resultados obtenidos permitirán al Ministerio de Salud y al Gobierno Regional de Loreto intervenir, en el marco de sus competencias y de la normativa de salud vigente, desarrollar acciones de atención a las personas expuestas a metales pesados e hidrocarburos, que el Instituto Nacional de Salud deberá hacer seguimiento de cumplimiento de estas acciones.”

En ese sentido, el apu Carlos Sandi, presidente de FECONACOR, señala que “La falta de compromiso no sólo del Estado [central], sino del Gobierno Regional de Loreto con el derecho a la salud de los pueblos indígenas es preocupante. Estamos hablando de zonas endémicas donde proliferan la malaria, falsíparo, entre otras, y su abandono constituye una falta grave que no podemos tolerar en estos tiempos”.

El derecho a la salud de la población indígena amazónica ha sido largamente postergado por el Estado Peruano, que está próximo a cumplir 200 años de independencia de la colonia. Los pueblos indígenas esperan que, con motivo de este bicentenario, el Estado pueda reflexionar sobre sus falencias, replantear sus prioridades respecto a las necesidades de los pueblos indígenas, y no solamente asignar millonarios recursos a campañas para festejar la idea ficticia de un Estado Nación diverso e inclusivo.

 

[1] Historical record of Produced Water fluxes from petroleum extraction activities in the Northern Peruvian Amazon. Yusta-García, R, Rosell-Melé, A, Mayor, P and Orta-Martínez, M. (unpublished).

[2] Los estudios ambientales realizados hasta el 2012 identificaron el riesgo al que están expuestas las poblaciones de la zona y condujo a la Declaratoria de Emergencia Ambiental en las Cuencas de los ríos Pastaza (22 de marzo del 2013), Corrientes (7 de setiembre del 2013) y Tigre (29 de noviembre del 2013), así como la Declaratoria de Emergencia Sanitaria en localidades de esas tres cuencas y también de la cuenca del río Marañón (6 de mayo del 2014).

[3] Considerando variables ambientales y epidemiológicas (factores demográficos, personales, ocupacionales y antecedentes).

[4] Se establecieron estratos en cada una de las cuencas para determinar unidades de muestreo. La muestra es probabilística en tanto cada unidad de muestreo posee la misma probabilidad de ser elegida para formar parte de la muestra.

Tuntui Wampís: Programa “Tarimat Chicham”

La Nación Wampís es una nación indígena amazónica de Perú que recientemente declaró su autonomía como parte de su estrategia para la protección y conservación de su territorio integral.

Los pasados 6, 7, 8 y 9 de setiembre se desarrolló, por medio del Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampís, un taller de radio con jóvenes líderes de esta nación. Durante este tiempo, los y las participantes reflexionaron sobre la importancia de activar una radio comunitaria propia, que permita abordar su agenda y problemática territorial y socio-política. Fruto de este esfuerzo se realizaron dos programas: Ikam (Bosque) y Tarimat Chicham (La voz de los sabios y sabias).

El programa Tarimat Chicham inicia con la entrevista a la sabia Chir sobre la importancia de recordar y aplicar la sabiduría ancestral en la vida cotidiana. Luego, el programa aborda el tema de la minería ilegal en el río Santiago, mediante una entrevista al Waisram del Gobierno de Cuenca Kanus, Gerónimo Petsain; así como la problemática de la contaminación por Petróleo en la cuenca del río Morona, mediante la entrevista al Irunin Jhon Mashingashi. El programa cuenta además con una sección musical donde Surik, una de las participantes del taller, canta un Nampet.

 

Tuntui Wampís: Programa “Ikam”

La Nación Wampís es una nación indígena amazónica de Perú que recientemente declaró su autonomía como parte de su estrategia para la protección y conservación de su territorio integral.

Los pasados 6, 7, 8 y 9 de setiembre se desarrolló, por medio del Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampís, un taller de radio con jóvenes líderes de dicha nación. Durante este tiempo, los y las participantes reflexionaron sobre la importancia de activar una radio comunitaria propia, que permita abordar su agenda y problemática territorial y socio-política. Fruto de este esfuerzo se realizaron dos programas: Ikam (Bosque) y Tarimat Chicham (La voz de los sabios y sabias).

 

 

En este programa Ikam, se aborda el tema de la minería ilegal en el río Santiago, mediante una entrevista al Waisram del Gobierno de Cuenca Kanus, Gerónimo Petsain; así como la problemática de la contaminación en el río Morona, mediante la entrevista a uno de los jóvenes líderes provenientes de dicha zona. El programa cuenta además con una sección musical para dar realce a la cultura y sabiduría ancestral wampís.